RETO 1 - EL PAPEL FUNDAMENTAL DE LOS AGENTES DE SOCIALIZACIÓN EN LA ELIMINACIÓN DE LA DESIGUALDAD ENTRE HOMBRES Y MUJERES
En este Reto del Módulo 1 me he querido detener a hacer una reflexión sobre el punto que muestra la importancia que tienen los “agentes de socialización” en la formación del sesgo diferenciador entre lo que se espera de cada individuo por el conjunto de la sociedad en función de su sexo.
Es preocupante ver que las expectativas que tiene la
sociedad sobre cómo tiene que ser y comportarse una persona desde el momento de
su nacimiento, se refuerzan creando etiquetas para lo que es correcto en el
ámbito femenino y en el ámbito masculino dentro de la sociedad.
Como se explica en este módulo el proceso de
socialización nos acompaña desde antes de nacer y durante toda nuestra
vida.[1]
Me he sentido totalmente identificada como madre de un niño
y una niña con la descripción tan acertada que hace el experimento de la BBC[2]
titulado ¿Es un niño o una niña? que se adjunta en el temario. Desde que
son bebés, de manera inconsciente, establecemos un tipo de comunicación y un
lenguaje diferente según nos estemos dirigiendo a un niño o a una niña.
Lamentablemente aún se considera que si un niño tiene rasgos
dentro del “canon de belleza occidental y normativo”, en especial si son
rubios, de tez blanca y con aspecto saludable, el 80% de las veces lo
confundirán con una niña y se dirigirán a él indicando que es una “niña muy
guapa”. Y si a ese niño se le deja crecer el pelo y utiliza gamas cromáticas en
su vestimenta fuera de los colores esperados según su sexo, como violetas,
rosas o amarillos la confusión se dará el 100% de las veces.
En cuanto a las niñas, si rompen con el estereotipo que le
da la sociedad teniendo el pelo corto, vistiendo colores tierra o neutros y realizando actividades
deportivas o de construcción que impliquen el desarrollo de la mente se las
confundirá con un niño o bien se hará alusión a ellas como “chicazos” o
“marimachos”.
Son ejemplos algo simplistas, pero reales, y ponen de
manifiesto que no se tolera, o no gusta, que algo sea diferente a lo que
consideramos que es correcto según nuestra cultura o entorno. Se deja de lado
la diversidad en todos los aspectos y se castiga con alusiones peyorativas a
quién no siga las normas culturales o sociales que se cree que tienen que
seguir.
Hay mucho camino que recorrer para cambiar esa percepción de
la realidad. Es necesario que desde todos los agentes de socialización se
trabaje conjuntamente para transformar esos roles erróneos que dirigen el
desarrollo cognitivo y motriz de las niñas y niños en función de su sexo.
El agente más influyente en la
primera etapa de su crecimiento, indudablemente es la familia y el entorno
educativo. Es en estas primeras etapas en la que se forma la visión del
mundo y las primeras formas de socialización. Se debe reforzar desde el inicio el
desarrollo de la inteligencia, la motricidad, la identificación de sus diversas
emociones, porque todos tienen las mismas capacidades (independientemente de la
diversidad de sus gustos y áreas de interés que serán lo que hará que se decanten
más en unas actividades que en otras).
Desde el principio se tiene que normalizar que no hay unas
actividades específicas de hombres y
otras de mujeres. Tienen que tener acceso a todas las actividades sin
diferenciación desde sus primeras etapas de crecimiento.
A partir de la adolescencia, tendrán más influencia las amistades
y sobre todo, los medios de comunicación. Éste último agente socializador
es el más influyente de todos en todas las etapas de la vida de las
personas. De ahí el papel fundamental que se realiza de control de la
publicidad sexista y discriminatoria que se hace por los organismos
institucionales creados para este fin (como puede ser el Observatorio de la
Imagen de las mujeres o la Asociación de Usuarios de la Comunicación),
que trabajan para eliminar de los medios de comunicación las imágenes
degradantes o cosificadoras de la mujer.
Se han dado pasos en las últimas décadas para eliminar la
desigualdad entre hombres y mujeres, se ha visibilizado esa desigualdad para
ser conscientes de que existe (porque como bien indicaba Yolanda Domínguez en
TEDx Talks en octubre del 2017, lo que no se ve, no existe)[3]
pero sigue habiendo muchas barreras que eliminar en todos los ámbitos, del
lenguaje, en la sociedad, en el mundo laboral… para que lleguemos a tener una
sociedad con los mismos derechos y oportunidades en cualquier lugar del planeta
para todos los individuos independientemente de su sexo. Lo que podemos hacer
de manera individual es contribuir en nuestro entorno detectando esos
comportamientos y pensamientos que refuerzan las desigualdades y una vez
detectados, trabajar para erradicarlos y sobre todo educar a las nuevas
generaciones para que la igualdad sea efectiva. No es un problema que deban
solucionar sólo desde las instituciones públicas, creo que todos en la medida
de nuestras posibilidades podemos contribuir a construir una sociedad mejor.
[1] Página
15 del Módulo 1 ¿De qué hablamos cuando hablamos de igualdad de género?
[2] https://www.youtube.com/watch?v=Bj0fTHMXyok
[3] https://www.youtube.com/watch?v=H1C-vG4yBMI



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